El plegado o doblado de cartas, folletos informativos, impuestos, comunicados, soportes publicitarios, revistas… es el proceso mediante el cual damos una forma más “cómoda” a una pieza impresa para su posterior uso.
Se pueden producir numerosos tipos de plegado teniendo en cuenta la organización de la información a comunicar y la creatividad de la pieza en si.
Por ejemplo para hacer un mailing dentro de una campaña de marketing directo con un plegado sencillo (díptico, tríptico o cuadríptico) es suficiente, pero hay ocasiones en los que el diseño requiere hacer plegados más laboriosos y llamativos. Podemos realizar todos estos tipos de plegados:

Plegados en diptico: plegar un documento en dos partes.

Plegados en triptico: plegar un documento en tres partes. Dentro de este tipo de plegados los más comunes son:

Plegados en triptico envolvente: quedando una de las palas externas dentro del documento plegado.

Plegados en triptico acordeón o en Z: quedando las palas externas siempre en el exterior del documento plegado.

Plegados en cuadríptico: plegar un documento en cuatro palas. Dentro de este tipo de plegados los más comunes son:

Plegados en cuadríptico acordeón: la primera y última pala quedan en el exterior del comunicado.

Plegados en cuadríptico doble paralelo: la primera pala queda en el exterior.

Plegados en cuadriptico envolvente: la primera o última pala queda en el exterior.

Plegados en cruz: plegado de doble díptico.

Plegados en ventana: las partes exteriores se pliegan hacia el interior.

Plegados creativos: plegados irregulares en consonancia con el diseño creativo de la comunicación.